enero 05, 2014

9 Virtudes Nobles De Un Guerrero...La Utopía Inconquistable (Vikingos)


1-Coraje
2-Verdad
3-Honor
4-Fidelidad
5-Laboriosidad
6-Hospitalidad
7-Disciplina
8-Confianza
9-Perseverancia




Un guerrero siempre debe poseer la fuerza y la valentía diaria para enfrentar las batallas que se ponen en su camino, sin importar que tan  grandes o difíciles le sean de superar, siempre debe permanecer en pie.
Nunca debe de mentir, ni sobre sus ideologías ni a otros endulzar o amargar el oído con sus propias creencias, después de todo, un guerrero siempre desconocerá el misterio de la muerte y la interpretara a su manera y forma. Versando en lo que cree, debe siempre defender lo que piensa pero sin imponer sus causes ideales sobre el juicio de otros, pues la verdad nunca sera absoluta ni definitiva, muta en cada mente como una fuerza reflexiva que convierte un portal en mil mundos.
Aquello llamado honor no es meramente el vago reconocimiento social, sino una fuerza interna, un poder que crea un equilibrio ancestral (mente/cuerpo/esencia), y logra transmutar aquella palabra en un sentimiento profundo que es conocimiento, reflexión, moral, paz y sabiduría al mismo tiempo, así se llega a encontrar la verdad de lo que uno es y hace.
Así después de hallar la propia verdad en raíces ideológicas se debe ser fiel a estas. Los dioses solían dotar de identidad mística a los seres humanos, quienes explican el desarrollo del entorno con uno mismo pero de una manera filosófica. Un pacto mas intimo con lo que sentimos e interpretamos a manera metafísica.
El trabajo diario se basa en un vasto sistema de recompensas; si un guerrero trabaja esforzadamente en algo que le ha de gustar, cosechara en mayor o menor medida, pero siempre seguro, aquello que merece. La paciencia marca siempre aquella lenta y justa espera, uno no debe fatigarse tempranamente.
La hospitalidad nunca debe permanecer ajena, un guerrero siempre debe de dar cuando sea necesario en una situación sin esperar recibir algo a cambio, al igual que debe de tener amabilidad y respeto hacia los demás, esta virtud es quizá la forjadora de la fuerza de una verdadera hermandad.
Todos los pilares convertidos en virtud, deben de estar sostenidos por tres fuertes bases, las cuales deben de ser la auto disciplina diaria, la confianza en uno mismo y la perseverancia en todos los objetivos.
Esto marca la esencia del guerrero, quien carga a la par y por fuera, un escudo en su espalda para protegerse de traiciones y emboscadas, y un arma en la mano, la cual, manejada con entrega y sin vacilar, siempre hará que obtenga cualquier victoria que se proponga por mas difícil que esta sea.
El verdadero guerrero es aquel que crea su propio destino forjando su alma con valores y su mente con conocimiento. Es aquel que el tiempo convierte en sabio y maestro en esta gran guerra llamada vida.

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