septiembre 03, 2014

Diario Lunar IV: Cantos Del Silencio.


- "Invierno De Verano"-
El fuego se extingue en la hoguera, las canciones rebotan y alternan deformaciones sonoras entre los arboles. Los pasos en el suelo comienzan a desvanecerse entre las escasas hojas caídas y el pasto.
El lobo negro, viejo y solitario, alejado de su manada luego de tantos años, camina retando al silencio.
Sus patas rompen poco a poco el efímero paisaje, con cada paso algo estalla debajo de él.
Ha llegado la noche, cae repentina, sobre el bosque, sobre él, sobre aquella fogata  que algún ser humano dejo encendida por descuido o solo salio corriendo al ver a la bestia obscura y grande acercarse a su temporal morada a los ojos de las estrellas.
El cánido se recuesta, mira a la fogata, recuerda los viejos tiempos, desciende de las bestias voraces de la noche. Él es caos, es equilibrio, su maldición y respeto proviene de las viejas mitologías, pero éstas, como todo en el mundo de los ciclos, concluyen después de los tiempos.
Las llamas mueren, la noche se esparce, con ella las canciones del norte, las nuevas chocan con las melodías ancestrales en aquel velo negro.
Allí, poco a poco cerrando los ojos, el lobo duerme, se sumerge en la eternidad, se convierte en piedra entre las gotas del roció que parecen convertirse en nieve.
No es invierno aun, las hojas castañas del otoño aun no resbalan, pero aun así, en pleno verano existe el invierno...existe aquel profundo sueño y aquellos cantos que se pierden en historias de tiempos lejanos.